
Los monjes se dedicaron a investigar la ciencia médica, las terapias y las medicinas a partir de sus propias experiencias cercanas a la enfermedad, desde el momento mismo de la fundación del Templo Shaolin.
Una de las primeras terapias descubierta fue el kung fu para la salud; ellos comprobaron que practicándolo aportaba muchos beneficios para la salud. Según la historia, un gran número de monjes vivía en el templo en ese momento, por lo cual solían sentarse a meditar durante todo el día. La falta de movimiento afectó considerablemente su circulación sanguínea y esto los condujo hacia numerosas enfermedades. Ante esta situación, comenzaron a practicar artes marciales y se aventuraron en la fitoterapia, especialmente por la facilidad de materia prima que les brindaba la montaña. Por otra parte, se nutrieron de los conocimientos médicos populares. Finalmente, crearon y estudiaron innumerables recetas secretas y desarrollaron la fitoterapia, terapia de Qigong y terapia de masaje. Todos los resultados logrados mediante estos tratamientos fueron asentados en un libro, detallando los efectos que éstos ejercían sobre el organismo y en qué casos se aplicaba cada tratamiento.
Por otra parte, cada monje se especializaba en una terapia, por ejemplo, quedó registrado que el maestro Sengchou había preparado sopa con ginseng cultivado en la para el Maestro Batuo, y que Huguang, otro discípulo de Batuo, había tratado a un paciente en coma con agujas de hierro.
El Templo Shaolin generó grandes cantidades de monjes médicos en la historia, algunos de los más prominentes son:
Shaolin Hongzun y Zhigang en la última dinastía del norte de Wei,fueron honrados como los Bodhisattvas vivos y su tarea consistía en aplicar la acupuntura secreta de Shaolin y los tesoros de los monjes médicos shaolin respectivamente.
Maestro Zishen en la dinastía Sui era un experto en artes marciales y medicina, y era especialmente competente en Qigong. Describió en detalle las posiciones, tratamientos y prescripciones de los sesenta y ocho puntos de acupuntura del cuerpo humano y enumeró la aplicación del tratamiento de la terapia punta de más de un centenar de enfermedades comunes.
El abad Sengzhi en la dinastía Tang, fue uno de los trece monjes que habían salvado al emperador Li Shimin. Antes de residir en el Templo de Shaolin, había practicado medicina durante diez años tratando lesiones traumáticas. A menudo empleaba el método de la acupuntura; cuando no se obtenían los resultados esperados, usaba píldoras, enyesados o los ungüentos, hechos de hierbas extraídas de la montaña.
El Maestro Fuhu en la última dinastía Tang tenía una habilidad superior y escribió diez grandes recetas para emplear en traumatología. Fue adepto a la acupuntura y el uso de hierbas.
El Maestro Hongwen de la dinastía Song se dedicó a la traumatología y, para tratar las lesiones, utilizaba la acupuntura combinada con ventosas. Antes de su muerte, transmitió su habilidad al maestro Jueyuan, quien fue un experimentado en medicina interna.
El Maestro Huiding de la dinastía Yuan fue honrado como Doctor Mágico y escribió Essence Shaolin Traumatology. Resumió la experiencia de los maestros Shaolin antes de la Dinastía Yuan, que fue la quintaesencia clínica de la acupuntura.
Los monjes médicos famosos de la dinastía de Ming eran Benming, Huanxiu y Zhengdao. Durante la dinastía de Qing, la medicina de Shaolin disminuyó debido a la declinación de artes marciales; algunos de los monjes médicos famosos en esa etapa fueron Zhanju, Jiqin y Zhenjun.
Los monjes médicos famosos de la dinastía de Ming fueron Benming, Huanxiu y Zhengdao.